Una grapadora es un equipo sencillo, y casi todos los problemas que aparecen
se reducen a tres causas: suciedad en la matriz, una matriz desalineada o una
pieza gastada que siguió en servicio demasiado tiempo. Diez minutos al día
evitan prácticamente todas.
Cada turno
- Sople la zona de la matriz. El polvo, la fibra y los restos de grapa se
compactan en el canal y hacen que la grapa no asiente cuadrada. Aire
comprimido, unos segundos, listo. - Revise la tira sobrante. La tira gastada debe salir plana y uniforme. Si
sale torcida o doblada, la matriz ya está desalineada. - Dispare una grapa en una bolsa de descarte. No para medir resistencia,
sino para ver el cierre. Un cierre correcto es simétrico, con las dos patas
enrolladas de forma pareja. Un cierre asimétrico se corrige antes de
arrancar el turno, no después de 200 bolsas.
Cada semana
- Inspeccione las caras de matriz y punzón buscando desportilladuras o un
plano desgastado. Una matriz gastada produce grapas que parecen cerradas
pero sujetan menos. - Lubrique las articulaciones móviles de las grapadoras manuales con
moderación. El exceso de lubricante atrae justamente el polvo que acaba de
limpiar. - Revise la línea de aire en los cabezales neumáticos. Una caída por
debajo de la presión nominal produce un cierre parcial difícil de ver.
Qué se desgasta y qué repuesto conviene tener
La matriz, el punzón y el resorte de retorno son los que trabajan. Tenga una
matriz y un resorte por máquina en estantería. Son económicos, son las piezas
que detienen la línea, y esperar un repuesto en la aduana cuesta mucho más que
la pieza.
Cuándo escribirnos
Si una matriz nueva no devuelve un cierre limpio y simétrico, la falla suele
estar en la articulación y no en la matriz. Envíenos un video corto de la
máquina cerrando una grapa y le diremos qué ajustar.